martes, 12 de junio de 2018

La rueda sigue girando


Esta semana conocimos una de las noticias más tristes en lo que va del año 2018, un chico estudiante de secundaria murió a causa de una bala perdida en Reynosa, Tamaulipas, víctima de la violencia cada vez más normal en nuestro país, ese mismo día que murió el joven al interior del patio de su escuela mientras jugaba futbol, en la misma ciudad, perdió la vida una mujer y una bebé de un par de meses de nacida en otros hechos, las tres víctimas eran inocentes.


En algunos casos, México está igual o peor que Venezuela, actualmente enfrentamos una devaluación de nuestra moneda, el precio del dólar a la venta rebasa los 20 pesos, la corrupción e impunidad se desborda al más alto nivel (caso Odebrecht), cada vez hay más pobres (43.6% de la población), se ha disparado el precio de la gasolina llegando hasta 20 pesos por litro, estamos en el top 10 de los países más violentos del mundo al nivel de Irak y Afganistán, también somos campeones en migración (12.3 millones de emigrantes).  

Sin embargo, con todo este caos, la rueda sigue girando, las personas no pierden la calma, siguen su rutina como si nada pasara, mientras no haya algo que afecte la comodidad en la que vivimos estamos bajo control, somos como una sociedad de robots, los que se cuestionan "¿Qué carajos está pasando?" y toman acción son pocos, no representan una amenaza para el Estado.

Mientras no haya escases de alimentos en los supermercados, mientras tengamos gasolina en las estaciones, mientras no falte la luz y el agua, el entretenimiento, la televisión, el internet, no hay de qué preocuparse ¿Cierto? Esa es la mentalidad de miles, la esfera en la que estamos inmersos nos hace pensar que no estamos tan mal o eso es lo que nos hacen creer. El discurso del político partidista e independiente es el mismo, los he escuchado a ambos decir “son hechos aislados” cuando hay daños colaterales por el crimen, ¿Cuándo les maten a un familiar también van a salir a decir eso?

Todos roban dice la mayoría, pero si les ofrecen mil pesos por la credencial del INE los toman, las nuevas generaciones no merecen el país que les estamos dejando ¿Qué culpa tienen?, me decepciona en lo que nos hemos convertido, una sociedad salvaje, clasista e intolerante. Estamos en época electoral y toda la podredumbre política sale a relucir, el panorama no es alentador por donde se le vea, ningún partido o líder político va a cambiar la situación actual.

La situación de México nos rebasa como sociedad, los cambios que necesita el país son bastante profundos y van más allá de simples reformas a las leyes, hace falta una revolución, una revolución pacífica, educativa y cultural. La idiosincrasia mexicana debe tener un giro, sólo lo positivo y bueno del ser mexicano debe prevalecer, como la solidaridad, el patriotismo, la creatividad, laboriosidad, alegría, unidad, valentía, apreciación de nuestra cultura, entre otras cualidades que nos identifican.

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