Las elecciones presidenciales de este año, han sido de las más apasionadas y entretenidas que se hayan celebrado después de la alternancia, también han polarizado mucho a la sociedad dividiéndola en dos, los que están a favor de un candidato y los que están en contra, pero también el discurso contra los partidos ha tomado relevancia, esta elección sin duda será de castigo a los partidos tradicionales y el ascenso de una nueva fuerza política.
El candidato del PRI, José Antonio Meade fue
de menos a más, de cara a la elección su principal debilidad se convierte en su
mayor fortaleza, el partido que lo postula. Está utilizando todo el aparato
gubernamental desde el inicio del proceso y tiene la mejor estructura
electoral. Los estrategas del PRI son los más perversos de todos, aparte de
estafar con destreza, sus jugadas políticas son auténticos jaque mates, el más
claro ejemplo que jugó un papel fundamental en esta elección fue la alianza con
los Calderonistas en el Senado de la República. Darán una batalla encarnizada
por la supervivencia y el segundo lugar.
Ricardo Anaya candidato del
Frente por México, conformó una interesante coalición, sin embargo los
principales partidos que la integran se caen a pedazos, se esforzó en ganar los
debates, en demostrar mayor preparación y lucir en sus cierres de campaña, pero
extrañamente no levantó, el golpe que le proporcionó el PRI-Gobierno a través
de la PGR lo paró en seco, gobernadores y candidatos del Frente en estados como
Michoacán, Jalisco y Morelos le dieron la espalda, finalmente terminó cayendo
en el populismo que tanto criticaba, la esperanza del Frente es el llamado voto
"útil", el cual brillará por su ausencia.
El candidato independiente Jaime Rodríguez, mejor conocido como "El Bronco", le puso aderezo al proceso electoral, al principio hacía chistes
y era divertido, pero cuando se ponía serio te hacía reflexionar, algunas de
sus propuestas son ridículas, otras son las mejores que he escuchado (bajar los
impuestos), aprendió la lección de la tenencia en Nuevo León cuando dijo que la
disminución del ISR sería gradual. Este personaje norteño se ganó mis simpatías
y respeto, pero a la hora de aterrizar sus propuestas suelen tener cambios como ya pasó en el estado que gobernó, no se puede negar que ha hecho cosas positivas, pero
también ha faltado a su palabra, su gobierno continuó con algunas prácticas del PRI y eso le resta credibilidad, da la impresión que ha sumado simpatizantes en las últimas semanas, con suerte llegará al 10% de la votación.
Los vendavales electorales no le
afectaron a López Obrador, eterno candidato presidencial, es impresionante el
crecimiento de su partido, Morena, tiene una base sólida de militantes con
buenas intenciones, pero también un montón de oportunistas y mercenarios
engrosando sus listas como candidatos. El repetitivo combate a la corrupción
que promueve López, debe empezar por su círculo y con ello contagiar a los
demás poderes de la Unión, también plagados de privilegios, abusos y pillaje.
No estoy seguro que López sea la opción menos peor, pero sí la que decidirá la
amplia mayoría de los mexicanos. En el resultado no habrá sorpresas pero sí
muchos focos rojos, principalmente en los estados donde la sangre alcanzó a las
campañas.
Espero que después de los
resultados el domingo 1 de Julio, los partidos se laven la cara y vuelvan a sus
orígenes democráticos, en especial el PAN, que busquen la reducción de espacios
legislativos, eliminar los plurinominales, promover la reducción del
financiamiento a partidos, que se atrevan a realizar cambios a costa de su
beneficio, parece difícil cuando ahora todo se trata de eso, de ganar algo,
aunque sean migajas. Me queda claro, hay quienes perdiendo ganan.

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